Por Iñaki Espeso

El perfil del emprendedor en España es el de un hombre de 36 años, con formación universitaria, principalmente en ingeniería y ciencias sociales, y una sólida experiencia profesional. Son los datos que desprende el Mapa del Emprendimiento elaborado por el Spain Startup-South Summit que se celebra la semana que viene en Madrid.

Según este estudio, los emprendedores patrios son cada vez más mayores. Este año ha crecido de 34 a 36 años la edad media de aquellos que deciden ponen en marcha una empresa, registrándose un incremento en el número de personas de más de 55 años. Esto significa que los emprendedores sin experiencia laboral que hace unos años se lanzaban a la aventura del emprendimiento han cedido el paso a aquellos que ya han trabajado con anterioridad y con un perfil senior.

Es, por tanto, deducible que la mayoría tiene una sólida trayectoria profesional antes de emprender. Según el estudio, el 57% ha trabajado anteriormente por cuenta ajena, y sólo un 1,5% se encontraba en situación de desempleo. Esto se traduce en que 6 de cada 10 emprendedores lo son porque han querido serlo. La mayor parte, 8 de cada 10, crea su propia startup por innovar tras detectar una oportunidad de negocio no explotada en su sector. No sería equivocado extraer de estos datos que quien emprende, lo hace por que ve una oportunidad y no por necesidad.

Otro dato relevante que desprende el estudio es que el 48% de los emprendedores españoles ha creado más de una empresa, once puntos más que hace tres años. El emprendedor español es, por tanto, perseverante, e insiste en su determinación a emprender a pesar de los fracasos. Aunque el 54% de las compañías emprendidas fallan (frente a un 62% del año anterior), el 14% ya está generando un EBITDA (ganancias de las compañías antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) positivo, dos puntos más que en los años anteriores. En este sentido, la tendencia al fracaso disminuye a medida que aumenta el número de startups creadas.

El número de mujeres emprendedoras continúa siendo menor que el de hombres, a pesar de que, según el estudio, las startups lideradas por mujeres fracasan menos que aquellas dirigidas por hombres – un 27% frente a un 59% – (sólo 3 de cada 10 fracasaron). Tan sólo un 18% de los proyectos de emprendimiento en España durante este año son puestos en marcha por mujeres, igual que la media europea. Por otro lado, el estudio desprende que la mujer es más conservadora y arriesga menos a la hora de desarrollar su proyecto, por lo que tienen más tiempo de vida y más probabilidades de salir adelante.

La financiación sigue siendo uno de los principales retos a los que se enfrenta el emprendedor. El 57% de los emprendedores españoles recurren a fondos propios, mientras que el 24% se lo piden a amigos y familiares. Además, los fundadores de empresas emergentes solicitan el apoyo del Gobierno en temas como los beneficios fiscales, facilitar el acceso a fondos económicos o flexibilidad en la contratación, entre otros. Por otro lado aumentan los partidarios de recurrir a fondos privados (15%) o fórmulas alternativas como el crowfunding (2%).

En este sentido, es importante la ayuda que empresas como LafargeHolcim ofrecen a los emprendedores que tienen una idea de negocio y buscan financiación para dar su primer paso. Con los premios Ponemos la Primera Piedra consiguen financiación, formación y asesoría; tres importantes “stepping stones” para conseguir materializar su sueño profesional.

Este estudio se ha basado en el análisis de 1.585 de los más de 3.000 proyectos presentados en la cuarta edición de la Startup Competition y reflejan, por un lado, que nunca es tarde para emprender, y por otro, que al éxito siempre le preceden fracasos de los que aprender.

Photo credit: tec_estromberg

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